Notas de Conexión

¡Es Tu Funeral, Disfrútalo!

September 21, 2021

Lo primero que hizo Jesús en su ministerio terrenal fue bautizarse en agua. Y lo último que dijo antes de ascender al cielo después de su resurrección de la muerte fue: "Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28: 19). El bautismo era importante para Jesús: comenzó y terminó con él. ¡Fue importante, porque es poderoso!

 

Los hijos de Israel pasaron por el agua, pero el enemigo que los perseguía fue devorado por ella. El bautismo en agua es una disciplina espiritual. Es una expresión externa de un cambio interno. Pero es mucho más que seguir un ejemplo. Es el lugar donde enterramos a nuestros enemigos. Es el agua en donde dejamos nuestro pasado. Es el lavado de nuestros errores. ¡Es sumergirse en la vida que Dios ha planeado para nosotros! El bautismo es el lugar de la separación. Hoy, cuando tu y yo seamos bautizados en agua, participamos tanto en la sepultura como en la resurrección de Cristo.

 

Romanos 6 explica esto. Cuando te sumerges en el agua, eres bautizado en Su muerte. Tu bautismo es el funeral de tu pasado. A los ojos de Dios, es una tumba húmeda, y tú viejo yo se hunde con tu vergüenza, culpa, derrota, todos tus errores y el poder del enemigo, ¡para salir del agua hacia una nueva vida! ¡Entierras lo viejo y despiertas lo nuevo!

 

¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder[a] del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. (Romanos 6:3-4)

 

Tu bautismo no solo habla de tu pasado y de tu presente; también hable de tu futura resurrección y vida eterna:

 

En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; porque el que muere queda liberado del pecado. Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. (Romanos 6:5-8)

 

Hay tres poderosos beneficios del bautismo en agua que podemos aprovechar por el resto de nuestras vidas. No pretende ser una experiencia única que se desvanezca en un recuerdo agradable. Es una profunda decisión que tomas y que continúas experimentando de esta gran bendición, incluso hasta la muerte.

 

Cuando Jesús fue bautizado, los cielos se abrieron, el Espíritu Santo descendió como una paloma y una voz del cielo habló.

 

El primero de estos beneficios, es que el bautismo brinda una oportunidad para el anuncio de Dios a tu alma. Cuando esa voz sonó desde el cielo, Dios dio Su aprobación divina o sello de aceptación diciendo: "Tú eres mi Hijo amado en quien tengo complacencia". Cuando nos bautizamos, Dios nos ve en un estado puro y proclama que está muy complacido. Él ve más allá de los errores y pecados de nuestro pasado y nos ve a ti y a mí como sus hijos e hijas a través de Cristo.

 

El segundo beneficio para toda la vida es que el bautismo proporciona un entorno para avanzar espiritualmente en tus circunstancias actuales. Cuando Jesús fue bautizado, los cielos se abrieron, hubo un desgarro en el reino invisible. Cuando somos bautizados en agua, se nos abre el reino espiritual. Vemos las cosas de manera diferente, entendemos las cosas de manera diferente, reconocemos los ataques del enemigo, pero nos volvemos más conscientes de la verdad de que “los que están con nosotros son más que los que están con ellos” (2 Reyes 6:16 NVI).

 

Finalmente, el tercer beneficio que nos brinda el bautismo en agua es que proporciona un derramamiento incesantemente del Espíritu Santo en tu vida. El capítulo tres de Juan dice: “Porque es enviado por Dios. Habla las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin límite. (v 34). Y más adelante, en el capítulo 20, Jesús pasa ese mismo Espíritu a sus discípulos diciendo: "Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes". ¡Y el Padre había enviado “sin límite” al Espíritu Santo!

 

Quiero animarte después de leer esto a que veas algunos bautismos que vienen al final de este mensaje. No hay nada tan poderoso como el testimonio de otros creyentes que han experimentado el poder transformador de Jesucristo. Y si has experimentado el poder de Dios, ¡TU testimonio es parte de tu viaje para vencer! ¡Compártelo!

 

Hay una historia sobre un niño que le entregó su corazón a Jesús durante el servicio infantil. Después de orar con el niño, el pastor del ministerio infantil lo abrazó y le dijo: “ahora escucha, amigo, cuando subas al santuario, ve donde el pastor principal y le dices: 'Jesús me salvó y ahora quiero ser bautizado '”. Entonces el niño subió las escaleras, se acercó al pastor y le dijo: “Pastor, fui salvo esta mañana en la iglesia de niños y ahora quiero que sea publico”.

 

Me gusta eso. Eso es exactamente lo que están haciendo estas personas. Están diciendo “he experimentado algo interno y lo voy a hacer publico, y en caso de que haya algún diablo por ahí que quiera sacar a relucir mi pasado, quiero que sepas que soy una nueva creación. Las cosas viejas pasaron, y he aquí, ¡todas son nuevas!


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