Lo que una gran Fe puede hacer

Solo tú y yo podemos hacer que Dios se maraville, puedes asombrar a Dios. Cuando crees en Su palabra por encima de lo que ves, y más de lo que sientes, Dios se maravilla de ti. Mares partiéndose, un burro hablando, un hombre saliendo del vientre de un gran pez, y Dios no se maravilló. Una cabeza de hacha flotando en el Jordán, una zarza ardiendo y retumbando con una voz en el desierto, agua saliendo de las rocas, y Dios no se asombró. Pero cuando un simple hombre, que no era religioso, se humilló y creyó en el poder de Jesucristo por encima de lo que podía ver sus ojos naturales, Jesús se maravilló ... y respondió a su pedido. Si sientes que la respuesta a tu oración ha tardado mucho tiempo, podrás restaurar tu esperanza a través este mensaje con Jentezen Franklin.

 

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